Invertir en joyería
Doce capítulos para entender cuándo una joya conserva su valor, cómo se vende y cuándo es, sobre todo, un objeto para disfrutar.
1. Precio de compra no es valor de reventa
En una tienda se paga el material, pero también el diseño, la marca y el margen del comercio. Si mañana desea vender esa joya, normalmente le ofrecerán una parte: la que corresponde al material y a la demanda real de la pieza.
2. Qué suele conservar el valor
Las piezas que mejor resisten el tiempo suelen reunir alguna de estas cualidades: gemas naturales de buena calidad y con certificado, metal precioso con peso, la firma de una gran casa joyera, o una época y una rareza que buscan los coleccionistas.
3. La liquidez: cuánto se tarda en vender
El oro se vende con facilidad porque tiene un precio de referencia diario. Un diamante con certificado necesita un comprador que lo valore. Una pieza única puede alcanzar un precio excelente, pero requiere tiempo y el canal adecuado, como una subasta.
4. Tres vías para vender cuando usted lo decida
Una joya es un bien tangible: está en sus manos y puede convertirse en liquidez en el momento que elija. Los socios del Club Jewelry Investments disponen de tres vías, según prefieran rapidez o precio:
- Intermediación privada. La pieza se cede en depósito o se presenta en un vídeo de alta calidad a compradores seleccionados, con total discreción y cumpliendo la normativa de identificación de clientes (KYC) y de protección de datos.
- Venta directa. La firma adquiere la pieza al momento, con un descuento ajustado sobre su valor de mercado, propio de la compra entre comerciantes.
- Subasta. Se gestiona todo el proceso para presentar la pieza en una casa de subastas: valoración, documentación, envío y seguimiento.
El precio final depende siempre de la pieza y del mercado en cada momento.
5. Errores frecuentes
Comprar una gema importante sin certificado de un laboratorio reconocido. Fijarse solo en el tamaño, cuando la talla, el color y la pureza pesan tanto o más. Y no pedir una factura que describa la pieza: metal, gemas, pesos y certificado.
6. Una joya se disfruta y se conserva
No toda joya es una inversión y nadie puede garantizar que suba de precio. Lo sensato es elegir piezas que le guste llevar y que, además, reúnan las cualidades que el mercado aprecia. Así, su valor no depende solo de una moda.
7. Las cuatro fuentes de valor
El valor de una joya descansa en cuatro pilares: el material (metal y gemas), la calidad de la artesanía, la firma que la creó y su historia o procedencia. Una pieza que reúne los cuatro es rara; la mayoría se apoya sobre todo en el primero.
8. El metal como suelo
El oro de una joya tiene siempre un valor de fundición que sigue la cotización del mercado. Una pieza de 18 quilates contiene un 75 % de oro puro. Ese contenido marca el valor mínimo de la pieza; el diseño, las gemas y la firma se suman por encima.
9. Las firmas que el mercado reconoce
En 1893 Boucheron fue la primera gran joyería en instalarse en la place Vendôme de París. Nombres como Cartier, Van Cleef & Arpels, Bulgari, Tiffany & Co. o Harry Winston son reconocidos en todo el mundo, y en subasta sus piezas documentadas suelen alcanzar más interés que otras equivalentes sin firma.
10. Tasar: tres valores distintos
Una misma joya puede tener tres cifras. El valor de reposición, que usan las aseguradoras, es lo que costaría comprarla nueva. El valor de mercado es lo que pagaría un comprador informado. El valor de liquidez es lo que se obtendría vendiéndola con rapidez. Conviene saber siempre cuál de ellos indica una tasación.
11. Los costes de entrada
Al comprar una joya nueva en España se paga el IVA general del 21 %, además del margen del comercio. El oro de inversión, en cambio, está exento de IVA. Por eso la joyería tiene sentido sobre todo como patrimonio a largo plazo, no para comprar y vender a corto plazo. Para cuestiones fiscales concretas, consulte a un asesor.
12. El expediente de cada joya
Factura, certificado gemológico y tasación: estos tres documentos acompañan a una joya durante toda su vida. Con ellos es más fácil asegurarla, heredarla o venderla, y acreditar su origen.
- Lo que se paga en tienda incluye diseño, marca y margen.
- Gemas naturales certificadas, metal, firma y rareza sostienen el valor.
- Pida siempre certificado y factura detallada.
- Una joya es un bien tangible: puede venderse por intermediación privada, venta directa o subasta.