Relojería
Qué hay dentro de un reloj, qué funciones añade y qué lo hace más valioso cuando se vende.
1. Tres tipos de movimiento
El movimiento es el motor del reloj. El manual se carga girando la corona. El automático se carga solo con el movimiento de la muñeca gracias a una pieza que gira, el rotor. El de cuarzo funciona con pila y es el más preciso, pero en alta relojería se valoran sobre todo los mecánicos.
2. Complicaciones
Así se llama a cualquier función además de la hora: la fecha, el cronógrafo (un cronómetro integrado), la fase lunar o el calendario perpetuo. Cuantas más complicaciones y más difíciles de fabricar, más complejo y apreciado es el reloj.
3. Escasez, belleza y originalidad
En un reloj de colección, el valor nace de la escasez, la belleza y la originalidad: piezas únicas, series limitadas, y esfera, agujas y movimiento de origen. Los relojes antiguos rara vez conservan caja y papeles, y no los necesitan: los autentica el ojo de un experto. Cuando existen, caja, garantía y facturas suman valor.
4. Mantenimiento
Un reloj mecánico necesita revisiones periódicas: limpieza, lubricación y ajuste. Cada fabricante indica su intervalo recomendado. Guardar los justificantes del servicio oficial ayuda a demostrar que el reloj ha estado bien cuidado.
5. El tourbillon
En 1801 Abraham-Louis Breguet patentó en París el tourbillon: una jaula giratoria que contiene el escape y compensa el efecto de la gravedad sobre la precisión. Hoy es una de las complicaciones más admiradas de la alta relojería.
6. Un año decisivo
En 1969 Seiko presentó el Astron, el primer reloj de pulsera de cuarzo. Ese mismo año llegaron los primeros cronógrafos automáticos, como el Zenith El Primero. Ambos hitos cambiaron la historia de la relojería.
7. Las grandes casas
Vacheron Constantin (1755), Patek Philippe (1839) y Audemars Piguet (1875) se consideran a menudo las tres grandes casas de la alta relojería suiza. Las tres siguen fabricando sus propios movimientos.
8. «Swiss Made»
Desde 2017, para llevar la mención «Swiss Made» un reloj mecánico debe tener en Suiza al menos el 60 % de sus costes de fabricación, y su movimiento debe ser suizo. La mención protege el origen, pero no garantiza por sí sola la calidad.
9. Qué es un cronómetro
Un reloj mecánico certificado como cronómetro por el COSC suizo ha superado pruebas en varias posiciones y temperaturas, con una marcha media diaria de entre −4 y +6 segundos. Es una certificación de precisión, no de lujo.
10. Hermeticidad
Los metros indicados en la esfera son una presión de prueba, no una profundidad de uso: un reloj «30 m» solo resiste salpicaduras. Los relojes de buceo auténticos cumplen la norma ISO 6425. Las juntas deben revisarse periódicamente.
- Los mecánicos, manuales o automáticos, son los más apreciados.
- Caja, papeles y piezas originales suman valor.
- Las revisiones documentadas protegen el reloj y su precio.